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“Volver a empezar otra vez…” como dice la canción de El Corte Inglés, para algunos padres es un alivio que sus hijos puedan retomar el colegio, aunque para otros también resulta complicado dados los gastos del material escolar, las horas para recogerlos y dejarlos en el colegio, las luchas por los deberes, las notas, etc.

Para muchos niños tampoco resulta muy fácil retomar las clases, después de disfrutar del verano. Sin embargo, algunos comienzan las clases con ganas al estrenar material escolar, reencontrarse con los compañeros de clase, etc.

Si bien, para algunos niños la vuelta al colegio puede verse como el síndrome post-vacacional en los adultos, pero ¿qué podemos hacer para que nuestros hijos comiencen el colegio con motivación, energía y disposición?

  • Es importante que cuando finaliza el curso académico, nuestros hijos sigan teniendo una rutina diaria (con cierta flexibilidad). Rutina en cuanto a las horas de descanso, de acostarse y levantarse de la cama, obligaciones en casa… Evidentemente no podemos exigirles que se acuesten y se levanten a la misma hora que cuando van al colegio, pero si respetar las mismas horas de sueño y aunque no se acuesten tan pronto o se levanten tan pronto, sigan haciéndolo en un rango horario que les permita, a la vuelta de las vacaciones seguir con su rutina de sueño, sin tener que suponer un gran cambio para ellos.
  • Por otro lado, no ir a la escuela no significa que no tenga que seguir aprendiendo fuera de ella. Aunque las vacaciones están para disfrutarlas, está bien habituar a nuestros hijos  a que sigan disfrutando de algunas lecturas, que nos ayuden a hacer cuentas cuando vamos a comprar con ellos, que ayuden en casa con las obligaciones del hogar (respetando siempre su edad), etc.
  • Al comenzar las clases podemos encontrarnos con niños que no quieran ir al colegio, que entran en berrinches, que quieran estar al lado de papá y/o mamá.  Para ello es importante prepararles días antes, haciéndoles entender que papá y/o mamá deben trabajar al igual que ellos también tienen su trabajo que es ir al colegio, dónde se reencontrarán con sus amigos, aprenderán cosas sorprendentes y también se divertirán haciendo diversas actividades.
  • Debemos cuidar nuestra actitud con respecto a la vuelta al trabajo o al colegio delante de ellos, pues si nuestros hijos observan nuestro rechazo a volver al trabajo, puede que también por cierta imitación, realicen la misma conducta a la hora de volver al colegio.
  • Desde el primer día de colegio sobre todo, resulta positivo preguntar a nuestro hijo por cómo ha ido el día, qué ha aprendido, los amigos que ha hecho, y así mismo reforzarles por haber afrontado el día, ya sea saliendo a comer o cenar juntos, con palabras positivas, etc.
  • Desde que el niño comienza las clases, es importante ayudar y enseñar a nuestros hijos a organizarse y planificarse con los estudios, de forma que alcancen una rutina a la hora de estudiar, y así mismo reforzarles el cumplimiento de dicha planificación.
  • No olvidemos que para una mejor adaptación de la vuelta a la rutina, es recomendable regresar días antes de nuestras vacaciones a nuestro hogar, así haciendo que sea más fácil la adaptación de nuevo a la rutina.

Estas son algunas pautas de cara a lograr una mejor adaptación para la vuelta al cole de nuestros hijos.

No olvidemos también cuidar nuestra propia “vuelta al cole”.

Betania Nze Montalbán.

Col. M-26948