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¿Qué es la Neuroeducación?

Surgió por la necesidad de conocer el proceso de aprendizaje de un niño. Seguro que hay muchos padres que se preguntan: ¿Cómo aprende mi hijo? o ¿Por qué no aprende al ritmo de otros?

La neuroeducación es una disciplina que actúa como puente entre la neurociencia, la psicología y la pedagogía. En resumidas cuentas, la neuroeducación busca aplicar en la escuela los nuevos descubrimientos sobre el cerebro con el propósito de ayudar a aprender y a enseñar mejor.

La clave para neuroeducar

Tras numerosos estudios, se ha descubierto que en el proceso de aprendizaje existe una clave indispensable para que ese aprendizaje sea estable y duradero: la emoción. Sin emoción, no hay aprendizaje.

Hace años aprendíamos almacenando datos en la memoria y repitiendo mil veces una lista de ríos, planetas, capitales y mesetas. Ahora, el método ha cambiado, o debería cambiar según la neuroeducación. Debemos saber que los datos o la información importante que nuestros hijos aprenden en el colegio se vinculan a sensaciones y sentimientos. Si no, haceros la siguiente pregunta:

¿Recuerdas algún profesor de tu infancia con más fuerza y cariño? Si es que sí, es porque este profesor llegó a emocionarte, y al fin y al cabo, llegó a enseñarte de una forma distinta. Ese es el verdadero aprendizaje.

Por ello, la neuroeducación propone utilizar un enfoque emocional en el contexto pedagógico, realizar talleres en grupo, buscar las inquietudes de cada alumno, buscar la novedad en la enseñanza, etc. Recuerda que cada niño tiene un cerebro distinto y la manera de enseñarle debería ser distinta, personalizada.

¿Cómo aprende mi hijo?

Una de las claves para comprender cómo funciona el proceso de aprendizaje de nuestros hijos es entender el término neuroplasticidad. Este término hace referencia al modo en el que cambia el cerebro de las personas tras las experiencias con el entorno. Las experiencias pueden ser en la escuela, en casa, con familiares, con amigos, practicando deporte o viendo la televisión.

Nuestro cerebro está siempre en constante cambio y este cambio implica la creación de nuevas redes de estructuras neuronales en nuestro cerebro. Si queremos que nuestros hijos creen estas redes y que sean sólidas para el futuro, necesitamos crear en las escuelas un ambiente motivador, novedoso, que emocione, que sorprenda y que fomente las labores en grupo. Sólo esto hará que el aprendizaje sea estable y duradero.

¿Algunos tips para practicar en casa?

  • Potencia el aprendizaje de tu hijo cultivando su autoestima. Esto se consigue brindando cariño, celebrando sus logros, prestándole atención… En definitiva, hacerle sentir querido.
  • Potencia su aprendizaje emocional. Háblale de lo que siente y haz que aprenda de ti a la hora de comunicar sus emociones.
  • No frenes su creatividad. “¿Y si se le da bien la música y yo nunca me había fijado?” Posiblemente la mayoría de los padres nos cerramos a la idea de que “si no saca buenas notas en matemáticas, ha fracasado”. Eso es una idea errónea, los niños pueden tener diferentes intereses y si las cerramos, evitaremos que mejoren en otros aspectos o asignaturas como las matemáticas.
  • Asegúrate que descansa bien para aprender mejor. El sueño ayuda a asentar todo el conocimiento aprendido durante el día.
  • Un cuerpo activo aprende mejor. Ayuda a mejorar la confianza, refuerza el estado de ánimo, reduce ansiedad y fomenta la concentración.
  • Da feedback. Refuerza a tu hijo con frases positivas cuando algo ha hecho bien. ¡Bien hecho!, ¡Tú puedes!, ¡Ánimo!

 

Estefanía Egea, Coordinadora del Dto de Psicología de Proyecto Aprende